dimarts, 20 de setembre del 2016

Por favor, el ultimo que cierre la puerta¡


El pasado 9 de Septiembre tuvimos la ocasión de atravesar la encrucijada cronológica de una nueva coincidencia numerológica, al darse la circunstancia de que el año 2016 una vez reducido numerologica a un numero simple nos da un 9. Hay que decir que el próximo año 2017 una vez reducido nos dará el numero 10, aunque en justicia debería ser un numero 1 si no extendemos las reducciones más allá del nueve que es lo habitual. Pese a ello, estoy seguro que el próximo año el 10/10 del 2017 o el 11/11 del 2018, una legión de entusiastas seguidores de nuevo, proclamaran la necesidad de efectuar ceremonias para abrir portales energéticos para elevar la vibración del planeta, y que a través de dichos portales ingresen o se anclen energías, patrones o cualquier nombre con el que quiera designarse las vibraciones, energías o entidades que supuestamente accedan a nuestro mundo.

Al respecto quisiera señalar unas cuantas cuestiones que no me parecen menores, en primer lugar decir que no pondré en duda ni pongo, la buena voluntad de la mayoría de los participantes en estas convocatorias. En segundo lugar que tal vez convendría detenerse y utilizar un ápice de sentido común y recordar que el calendario gregoriano con el que nos regimos e Occidente, y ciertamente es conocido por prácticamente todos los habitantes medianamente informados de este mundo, no es no obstante, el único referencial numerologico de la cronología del tiempo o dicho de otra manera, el único calendario con el que se rige la humanidad, baste recordar los calendarios hebreos, chinos, budistas, hindus, arabes, etc..., es por ello necesario sustraerse a cierto etnocentrismo Occidental que de manera disimulada pretende unificar la conciencia de nuestro mundo a unos arquetipos surgidos de la historia de Occidente y la historia sociológica contenida en su calendario, que no necesariamente representan la conciencia unificada de nuestra humanidad, sino tan solo un medio , un patrón cultural que para bien y para mal nos permite ubicarnos temporalmente en torno eso si, a la llegada del Avatar Jesucristo, si bien la exactitud histórica del punto de inicio de su nacimiento sea bastante cuestionable, ciertamente el germen de su fuerza venga dada por la que los propios miembros de esa cultura Occidental dan por bueno y el valor de uso, la de la fecha oficial y su consiguiente carga energética en torno a ese concepto. 

En tercer lugar cabría preguntarse porque debemos suponer que abrir una puerta y no cerrarla es de por si un valor positivo absoluto que no requiera cierta reflexión elemental que nos permita darnos cuenta de algo tan simple como de que por una puerta abierta puede entrar cualquier cosa o energía, sea esta buena, mala, blanca, negra, grande o pequeña y que una vez abierta una puerta y dejada así permita que de forma permanente entre por allí todo tipo de cosas u energías pues de mundos y realidades etéricas y energéticas estamos hablando.

El manejo de la Alta mágia sea Blanca o negra pues de eso estamos hablando, requiere un conocimiento y habilidad que no esta al alcance de cualquiera que haga un cursillo de un fin de semana o siquiera de un año, o de quien se lea tres o cuatro libros sobre el tema, aunque  en esto como en todo siempre habrá excepciones, en función de la evolución espiritual o de que se siga fielmente las instrucciones de quien si posee el conocimiento para actuar mágicamente. 

Por supuesto la intención de quien realiza la apertura del espacio mágico es importante y si bien debemos suponer que se crea que esa intención es positiva eso no quiere decir que necesariamente el efecto vaya a ser el deseado. Debería ser evidente que una vez abierto un portal energético eso permite que por ahí entre todo tipo de energías y tal vez el proceso de apertura de portales energéticos iniciado hace unos años de forma bastante intensa y las consiguientes consecuencias de ello, permitan comprender el proceso caótico en el que esta nuestro mundo al albur del manejo y entradas de todo tipo de entidades en el campo energético del planeta y por supuesto no todas ellas de intenciones benéficas para la humanidad.

Es necesario saber que cuando se efectúa una convergencia energética de voluntades humanas, o mejor dicho ceremonias colectivas en una dirección determinada que se pretenda cargada de poder energético, dicha energía puede ser manipulada y usada por ciertas entidades en su provecho para usos y objetivos distintos a los que conscientemente sus promotores pretenden, a tal fin habría que reflexionar sobre quien o que entidades sugieren en ocasiones la realización de cierto rituales o ceremonias, que bajo el pretexto o la excusa de un fin noble no esconden más que una forma de cosechar para ciertas entidades algunas muy próximas a organizaciones humanas bastante cuestionables , una sustancia inestimable para conseguir fines opuestos a los que teóricamente se pretende. Es necesario saber que todo acto mágico debe efectuarse bajo el amparo y la protección de quien o que es capaz de garantizar que la dirección , el objetivo y el resultado sea el que se pretende preferiblemente desprovisto de deseos egoicos y sobre todo, ser conscientes de que una vez se abre una puerta y si no se cierra a continuación eso permitirá que de forma posterior por ahí, por esa brecha entre en el campo energético del planeta con mayor facilidad cualquier cosa o entidad sea positiva o negativa.

 Es necesario tomar ciertas precauciones sin que por ello deba entrarse en una dinámica de temor gratuito pues es fácil de entender que una vez abierta una puerta y dejada así sin vigilancia, y en muchas ocasiones en el curso de apertura de estos portales sin ni siquiera tomar la precaución de efectuar la mínima protección de un circulo energético que envuelva a los participantes, eso facilitara la interferencia o manipulación por parte de entidades que sea dicho de paso promueven y alientan confundiéndose con supuestos seres de luz la realización de la mayoría de estas convocatorias y de sus consiguientes rituales para fines no deseables. Si de absorber la luz se trata, no requerimos grandes parafernalias, si de alcanzar altas energías se trata deberemos primero escalar hacia ellas desde nuestro interior, sin dudar de que aquí posemos todos los recursos y medios para ello, en realidad nuestro planeta es una conciencia sumamente evolucionada que no requiere de nosotros más que respeto, amor y complicidad y que no requiere de que efectuemos por ella cosas que en la mayoría de los casos provee con su propia evolución en sincronía con la conciencia divina y que traduce en la geografía de nuestro mundo sin que requiera nuestro consentimiento explicito, si acaso nuestra intervención requerida a nivel de rituales pasa por contribuir a sanar sus elementos, y a colaborar con ella en mantener su salud y su ritmo natural como muchos magos y chamanes hacen. 

Por ello y por si acaso, rogaría que no estaría de más que en vez de plantearse abrir nuevos portales energéticos alguien se planteara que el último por favor , cierre la perta antes de irse. 



    

 ADMINISTRADOR

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