dilluns, 24 d’octubre del 2016

Desclasificación OVNI ¡ACCESO A LOS DOCUMENTOS!


No hay informes nuevos desclasificados pero sí se han publicado en pdf a buena resolución.

En realidad se publicaron a finales de Septiembre pero no es hasta ahora cuando ha sido 100% accesible la web y los medios se han hecho eco de ello.


  

Fuentes:
Websites de Noticias 20 minutos  laSexta  

dissabte, 22 d’octubre del 2016

El silencio no es salud. Dr. Andrés Carrasco, el científico valiente que aplicaba verdadera ciencia, la que habla con pruebas y no por consenso

Andres CarrascoEl científico Andrés Carrasco (1946-2014), investigó los efectos de los agrotóxicos en la salud, como director del Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA (Universidad de Buenos Aires), con lo cual no sumó amigos entre los poderes corporativos y políticos.

Artículo escrito por Darío Aranda, periodista argentino e investigador de los efectos de las fumigaciones con agroquímicos.

“Soy investigador del Conicet y estudié el impacto del glifosato en embriones. Quisiera que vea el trabajo”. 

Fue lo primero que se escuchó del otro lado del teléfono. Era 2009 y aún estaba latente el conflicto por la Resolución N°125. Página12 había dado amplia cobertura a las consecuencias del modelo agropecuario y este periodista había escrito sobre los efectos las fumigaciones con agroquímicos.
El llamado generó desconfianza. No conocía al interlocutor. ¿Por qué me llamaba?. El científico avanzó en la presentación. “Mi nombre es Andrés Carrasco, fui presidente del Conicet y soy jefe del Laboratorio de Embriología de la UBA. Le dejo mis datos”.
Nunca había escuchado su nombre. Nunca había escrito sobre científicos y el Conicet me sonaba como un sello. Llamados al diario y preguntas a colegas. Todos confirmaron que era un científico reconocido, treinta años de carrera, con descubrimientos muy importantes en la década del 80 y trabajo constante en los 90, cuando se enfrentó al menemismo.
Hice la nota. Su investigación fue la tapa del diario, (abril de 2009).

La noticia: el glifosato, el químico pilar del modelo sojero, era devastador en embriones anfibios. Nada volvió a ser igual.

“No descubrí nada nuevo. Digo lo mismo que las familias que son fumigadas, sólo que lo confirmé en un laboratorio”, solía decir él.

Y comenzó a ser invitado a cuanto encuentro había. Desde universidades y congresos científicos, hasta encuentros de asambleas socioambientales y escuelas fumigadas. Intentaba ir a todos lados, restando tiempo al laboratorio y a su familia. También ganó muchos enemigos.
Los primeros que le salieron al cruce: las empresas de agroquímicos. Abogados de Casafe (reúne a las grandes corporaciones del agro) llegaron hasta su laboratorio en la Facultad de Medicina y lo patotearon. Comenzó a recibir llamadas anónimas amenazantes.
Y también lo desacreditó el ministro de Ciencia, Lino Barañao…… Barañao desacreditó el trabajo y defendió al glifosato (y al modelo agropecuario). Y no dejó de hacerlo en cuanto micrófono se acercara. Incluso cuestionó el trabajo de Carrasco en encuentros de Aapresid (empresarios del agro) y, sobre todo, en el Conicet.
Carrasco no se callaba:

“Creen que pueden ensuciar fácilmente treinta años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo. Saben que no pueden tapar el sol con la mano. Hay pruebas científicas y, sobre todo, hay centenares de pueblos que son la prueba viva de la emergencia sanitaria”.

Los diarios Clarín y La Nación lanzaron una campaña en su contra. No podían permitir que un reconocido científico cuestionara el agronegocio. Llegaron a decir que la investigación no existía y que era una operación del gobierno para prohibir el glifosato, una represalia por la fallida 125.
Carrasco se enojaba: “Si hay alguien que no quiere tocar el modelo sojero es el gobierno”. Pero Carrasco era funcionario del gobierno: Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa. Le pidieron que bajase el tono de las críticas al glifosato y al modelo agropecuario.

No lo hizo. Renunció.


El silencio no es salud

Empresas, funcionarios y científicos lo habían acusado de no publicar su trabajo de glifosato en una revista científica, sino en un diario.
Se reía y retrucaba:  “No existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública. Hay que dejarlo claro, cuando se tiene un dato que sólo le interesa a un círculo pequeño, se lo pueden guardar hasta tener ajustado hasta el más mínimo detalle y, luego, se lo canaliza por medios que sólo llegan a ese pequeño círculo. Pero cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pública, es obligación darle una difusión urgente y masiva”.…… Le pregunté por qué se metió en semejante baile. Ya era un científico reconocido en su ámbito y no necesitaba dar prueba de nada. Tenía mucho por perder en el mundo científico actual.
Me explicó que lo había conmovido el sufrimiento de las Madres del Barrio Ituzaingó de Córdoba. Y que no podía permanecer indiferente. También lamentó que el Conicet estuviera al servicio de las corporaciones. Denunció acuerdos (incluso premios) entre Monsanto y Barrick Gold con el Conicet. Se indignaba.

“La gente sufre y los científicos se vuelven empresarios o socios de multinacionales”


Ética

En 4 de mayo de 2009, el ministro Barañao envió un correo electrónico a Otilia Vainstok, coordinadora del Comité Nacional de Ética en la Ciencia y Tecnología (Cecte).
En un hecho sin precedentes, Barañao aportaba bibliografía de Monsanto y pedía que evalúen a Carrasco. Nunca había pasado algo similar. La mayor autoridad de ciencia de Argentina pedía una evaluación ética por un investigar que había cuestionado al químico pilar del modelo agropecuario. Barañao quería la cabeza de Carrasco. Vainstok envió un correo electrónico el mismo lunes 4 de mayo, con copia a los nueve integrantes del Comité de Ética. Decía así:
“Estimados colegas, esta tarde he recibido un pedido de que el Cecte considere las expresiones vertidas en artículos periodísticos por Andrés Carrasco con motivo de su investigación de los efectos del glifosato en embriones de anfibios. Adjunto también la bibliografía aportada por Lino Barañao, la entrevista a Carrasco y la entrevista al Ministro Barañao que sacó Clarín”.
El mail se filtró a la prensa. Y Carrasco se enteró de la operación de Barañao y Vainstok. El escándalo hubiera sido enorme. El Comité de Ética reculó y no juzgó a Carrasco, pero el camino estaba marcado.
Ese mismo agosto, la revista estadounidense Chemical Research in Toxicology (Investigación Química en Toxicología) publicó la investigación de Carrasco. Lo que había sido un pedido-chicana de sus detractores, no sirvió para calmar las críticas.
Continuó la difamación de los defensores del agronegocio. Pero fue un triunfo para los pueblos fumigados, las Madres de Ituzaingó y las asambleas en lucha. Y Carrasco comenzó a tejer diálogos con otros investigadores, de bajo perfil. Sentía particularmente respeto y cariño por jóvenes investigadores de Universidad de Río Cuarto y de la Facultad de Ciencias Médica de Rosario. Solía mencionarlos en las charlas y los señalaba como el “futuro digno” de la ciencia argentina.

Carrasco en Wikileaks

En marzo de 2011 se conoció que la embajada de Estados Unidos lo había investigado y había hecho lobby en favor de Monsanto. Documentos oficiales filtrados por Wikileaks confirmaban el hecho.

“No esperaba algo así, aunque sabemos que estas corporaciones operan al más alto nivel, junto a ámbitos científicos que les realizan estudios a pedido, medios de comunicación que les lavan la imagen y sectores políticos que miran para otro lado. Estaban, y están, preocupados. Saben que no pueden esconder la realidad, los casos de cáncer y malformaciones se reiteran en todas las áreas con uso masivo de agrotóxicos”.



Última entrevista al Dr. Andrés Carrasco.

Por Darío Aranda Publicada en el periódico CTA de mayo.

Ciencia transgénica

-¿Qué sucedió en el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas)?
-Soy investigador principal y me presenté a investigador superior, que es la máxima categoría de un investigador. Es un concurso donde uno presenta todos los antecedentes de la carrera científica. El Conicet lo somete a una comisión especial, formada por un grupo de personas. Una parte, dos o tres, son miembros informantes, que revisan antecedentes del candidato. Luego lo informan al resto de la comisión en un dictamen, que la comisión aprueba o desaprueba.
-¿Qué implica la promoción?
-Implica fundamentalmente el reconocimiento o una carrera en la que uno viene escalando posiciones. Se analiza todos los méritos y trayectoria del candidato. También implica una mejora salarial, pero fundamentalmente un reconocimiento a la carrera.
-¿Por qué rechazan su promoción?
-Apelan a una serie de argucias retoricas. Hicieron una evaluación cuantitativa y no cualitativa. Y alguna de las contribuciones más importantes mías sólo las describen, no las evalúan, no presentan argumentos serios de la contribución del trabajo, sólo miden cuantitativamente. Dicen que no es suficiente, deducen que en mi caso no tengo experiencia internacional suficiente. Además de decir que hubo interrupciones en mi tarea porque desempeñé tareas de gestión (dos años presidente de, justamente, el Conicet y otro tanto Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa). Es insólito porque reconocen que estuve en cargos de gestión y por otro lado dicen que durante esos años no hubo producción, pero saben que tuve licencia sin goce de sueldo con cargo de mayor jerarquía.
-¿Qué es lo que no evaluaron?
-No evalúan seriamente nada. Dicen que fui primer autor o segundo autor (en las investigaciones firmados por grupos de trabajo, con varios autores), pero ni siquiera dicen qué es lo que se investigó. En la década del 80 realizamos una serie de publicaciones que fueron muy relevantes en el mundo científico. No hacen mención y se limitan a decir si firmé primero, segundo o tercero. Y no hay ninguna valoración sobre todo el resto, ni se refieren a los temas sobre lo que uno trabajó durante años. Hay mucha producción científica que que no fue valorada. Del dictamen se evidencia que no hubo valoración cualitativa, no pusieron en relevancia los impactos de las investigaciones, no señalan si fue novedoso y si contribuyó en la disciplina.
-¿Esa forma de evaluación es regla de la ciencia o es particular de este caso?
-Lo que corresponde que se haga es un análisis real del contenido de la carrera científica, no medirlo en términos de números. No se trata de ver cuántos papeles tenemos acumulados, usar una balanza y ver cuántos kilos pesa la producción científica de uno. Así evalúan hoy.
-¿Usted apunta a quiénes lo evaluaron?
-El dictamen es lavado, sin argumentación, y tiene relación con los evaluadores. Una profesora de filosofía hindú (Carmen Dragonetti), que debe ser muy buena en lo suyo pero que no sabe nada de embriología. Un experto en zoología (Demetrio Boltoskoy) que no conoce de embriología. Y uno de los evaluadores que está relacionado íntimamente con la industria transgénica y la promoción del agronegocios (Néstor Carrillo). Hay conflictos de intereses y, por otro lado, no hay consistencia con el tema que los ocupa. Debieran haberse excusado y no lo hicieron.
Carrillo ha tenido manifestaciones públicas contrarias a las críticas al agronegocios, está vinculado científicamente a empresas como Monsanto a través de Bioceres, es un convencido de la tecnología transgénica, que mantiene estrechos contactos con Federico Trucco (CEO de Indear y consecuente descalificador de la idoneidad científica de Carrasco) y con Aapresid (empresarios del agronegocios).
-¿Es común que evalúen informantes que no manejan el tema?
-Tienen que tener una idea qué se está evaluando, debiera ser gente que conozca la disciplina.
-¿Evalúan su trabajo sobre glifosato?
-Apenas lo mencionan. Dan cuenta del número de menciones internacionales pero ponen mucho menos de las que tuvo. Y hacen como que no tuvo impacto. Miden el impacto con un número erróneo y no discuten el contenido del trabajo. Mal que les pese, el trabajo sobre glifosato tuvo impacto en muchos lugares del mundo y lo debieron considerar.
-¿Qué le dijo el Presidente del Conicet?
-La respuesta fue que él no sabia lo que había pasado.
-¿Pero él lo firmó?
-Sí. Claro.
-¿Y no sabía?
-Él dice eso. Que no sabía. Quizá firma cosas que no conoce… la decisión de darle la promoción o no se discute en reunión de directorio… todo el directorio sabía. Desligó su responsabilidad y minimizó, no negó, lo que plantee sobre la evaluación teñida de conflictos de intereses y animosidad manifiesta.
-¿Habrá una nueva evaluación?
-No lo sé. Lo solicité por escrito el año pasado y aún no me respondieron.
-¿Por qué hace público este hecho?
-Porque siempre he sido partícipe que los actos de Estado que benefician o perjudican a personas deben ser públicos. Y segundo porque desde 2009 han pasado cinco años y el Conicet ha tenido momentos de hostigamiento hacia mí. Corresponde denunciar esa saga, me parece que es importante hacerlo público. Se suele acostumbrar mucho a no discutir por temor a los palazos, pero hay que discutir aunque la institución sea injusta. Mucha gente fue solidaria conmigo, piensa que lo que uno hizo tuvo importancia para ellos, tienen derecho a saber que hay instituciones del Estado que privilegian la arbitrariedad para sostener discursos, para que el relato no se fisure.

Glifosato

-¿Interpreta como un pase factura por el trabajo sobre glifosato?
-Sin dudas que es un pase de factura por el glifosato. Hay que recordar que el Conicet no fue neutral en ese momento.
-¿Por qué?
-Cuando di a conocer las consecuencias del glifosato, desde el Conicet armaron una comisión para contestar lo que yo había dicho. También me prohibieron la asistencia a una Feria del Libro para hablar del tema. Y el ministro Lino Barañao pidió una comisión de ética para juzgarme. Todo lo menciono en mi apelación al Conicet.
-¿Negarle la promoción es un mensaje para otros científicos?
-No creo que sea desconocido por el sector científico, donde hay pocos que están dispuestos a hablar claramente de estas cosas.
-¿Por qué?
-Por estas señales disciplinadoras. Hay una situación con gente que dicen “con esto no me meto porque viene la represalia, pierdo el subsidio, pierdo el becario”. Pero creo que no hay que tener miedo a las posible represalias. Si uno toma una decisión científica en su carrera que va contra la institución o si no quiere participar de la linea de la institución, debe tener lugar. La institución debe ser amplia, para todos, para los que quieren hacerse empresarios científicos y quienes solo somos investigadores.
-¿Qué responsabilidad le cabe al Presidente del Conicet y al ministro Barañao?
-Al Presidente (Roberto Salvarezza) le cabe toda la responsabilidad de haber firmado la resolución que niega mi promoción. Ni siquiera echó una mirada sobre cómo fue el procedimiento. Él sabe que al firmar convalidó la injusticia. Y Barañao… es sabida su animosidad manifiesta para conmigo. Hay una bajada de línea, sus hechos y dichos públicos haciendo juicio de valor sobre la investigación del glifosato. Tanto en medios públicos, televisión, radio incluso en charlas publicadas, hubo una reunión pública de Aapresid en Rosario donde habló de manera despectiva de mi trabajo. Si un ministro hace juicio de valor sobre la actividad científica de un investigador, el Ministro me atacó personalmente a mí y mi grupo por nuestro trabajo.
-¿Por qué?
-Lo hizo en un reunión de Aapresid. Dijo “el problema Carraco se termina dentro de una semana”. Porque iba a salir un informe del Conicet sobre glifosato y finalmente no lo pudieron hacer público porque era impublicable. Cuando un ministro dice ese tipo de cosas, siempre hay discípulos dispuestos a hacerle caso al ministro. Y si le cae en la mano una evaluación harán lo posible para dejar contento al ministro. Prácticas de revanchas, venganzas, pequeñeces, son comunes en el Conicet.
-Para muchas organizaciones que luchan en el territorio fue un punto de inflexión su trabajo de 2009. Es extraño que un científico que se involucre en luchas actuales.
-Creo que la investigación de 2009 contribuyó a dar impulso a muchos grupos de colegas que trabajan de manera similar. Y siempre me sentí muy acompañado por la sociedad civil. Me resulta difícil medir el impacto en la gente, pero sí coincido que no es común que un científico salga de la mera investigación de laboratorio para preocuparse y ocuparse por algo que sucede en los territorios. Sirvió para sumarse a una discusión actual, que afecta a la población, y contribuir a una discusión de ese tipo, creo que es lo que todo científico pretende. Y creo que también ha servido para mostrar limitaciones y defectos de la ciencia actual. He visto que muchos colegas legitiman a partir de la mentira. Los mejores científicos no siempre son los más honestos ciudadanos, dejan de hacer ciencia, silencian la verdad para escalar posiciones en un modelo con consecuencias serias para el pueblo.

Conicet

-Para los ajenos al mundo científico el Conicet pareciera un sello impoluto, de excelencia. Y al mismo tiempo legitimador de discursos sociales, políticos, periodísticos. Usted fue presidente del Conicet. ¿Cómo funciona?
-El Conicet no es para nada impoluto. Estuve dos años al frente del directorio. Tenía muchísimos problemas de estos todo el tiempo, que teníamos que corregir. Yo mismo he tenido casos en los que tuve que rechazar dictámenes injustos y hasta intervine la junta de calificaciones. El Conicet está marcado por la situación política del momento, seriamente cruzado por internas políticas y las legitimaciones del momento. La institución no garantiza los derechos a ser evaluados de manera correcta y el mayor grado de objetividad posible. No debería nunca estar Néstor Carrillo evaluando mi trabajo, lo pusieron a propósito.
-¿Qué rol juegan las empresas?
-El Conicet tiene representantes de las provincias, de la ciencia, de universidades y de la industria y del agro, como dos grandes sectores económicos. Estos últimos son representes propuestos por las corporaciones.
-¿Cómo repercute el rol del sector privado?
-El Conicet está absolutamente consustanciado en legitimar todas las tecnologías propuestas por corporaciones, modelos de hacer ciencia que implica un profundo y progresiva asociación con la industria. Ellos promueven un modelo de investigadores al servicio de empresas, de patentes, de formación científica con transferencia al sector privado. Ha llegado a tanto esa vinculación que el Conicet ha inventado un sistema de evaluación distinto para los investigadores que trabajan con las empresas.
-¿Cómo una evaluación distinta?
-Un sistema que implica que el investigador puede trabajar para una empresa y no es evaluado mientras participa de proyectos de empresas, pero siempre como investigador del Conicet. Si decide dejar la empresa, vuelve a ser evaluado como todos nosotros. Todo investigador debe publicar, enviar sus trabajos a revistas, poner en discusión sus trabajos. Los investigadores del Conicet que trabajan para empresas no está sometidos a estas evaluaciones. En esos casos el Conicet funciona como proveedor de recursos humanos de las empresas.
-Si usted hubiera investigado en favor de empresas del agro…
-De seguro el Conicet me daba todas las promociones que pedía. Muchos de los promovidos por el Conicet están encolumnados con esta lógica institucional de privatizar la producción de conocimiento científico. Ese tipo de investigadores está prestigiado por el Conicet. Y se mira mal a quien no se encolumna en esa forma de entender la ciencia. Y mucho peor si se los confronta. El Conicet alienta o cuestiona a investigadores según qué investigue. Si cuestionás el modelo te puede negar subsidios, te saca becarios, te evalúa de manera arbitraria.
-¿Cómo se puede comprobar la vinculación del Conicet con el mundo empresario del agronegocios?
-Es pública la vinculación. Se promueven investigaciones de transgénicos con total financiamiento público del Conicet, se financia a la empresa Bioceres, donde está Gustavo Grobocopatel. Se financió el polo tecnológico de transgénicos en Rosario para desarrollo de semillas, trabajan junto a Aapresid (empresarios que introdujeron los transgénicos en asociación con las multinacionales del sector). El Conicet lleva adelante una política en favor de una determinada tendencia tecnológica y además participa de los negocios que surgen de esa confluencia con el agronegocios. No lo esconden. Están orgullosos del modelo de ciencia que hacen.
-El discurso, no sólo del Gobierno, es que se ha invertido mucho en ciencia y técnica en estos años.
-Es cierto. Pero habría que preguntar ciencia para quién y para qué. ¿Ciencia para Monsanto y para transgénicos y agroquímicos en todo el país? ¿Ciencia para Barrick Gold y perforar toda la Cordillera? ¿Ciencia para fracking y Chevron? Hay un claro vuelco de la ciencia para el sector privado y el Conicet promueve esa lógica. En lo 90 estaba mal visto. Muchos hicieron la vida imposible al menemismo para que esto no pasara y hoy aplauden de pie que la ciencia argentina sea proveedora de las corporaciones.

Para leer el extenso artículo sobre el Dr. Andrés Carrasco, visita la web de donde hemos extraído la información: 

ADMINISTRADOR

dijous, 20 d’octubre del 2016

Video filtrado del Departamento de Seguridad Nacional muestra un OVNI so...



Lajas, Puerto Rico.




Los pobladores de esa pequeña ciudad aseguran que son visitados habitualmente por naves extraterrestres, lo que hizo que en abril de 2005, a pedido de muchos pobladores, el municipio creara la Ruta Extraterrestre de Puerto Rico, y así fomentar el turismo a la región; tuvo buena repercusión y ya se planea construir una cinematográfica pista para aterrizaje de ovnis.

Lajas es un pueblo al suroeste de la isla de Puerto Rico, costero y de muy pocos habitantes.  En este se narran las anécdotas sobre ovnis mas increíbles.  Desde la supuesta base subterránea en la Sierra Bermeja que son una cordillera de montes que se extienden a Cabo Rojo hasta de los aparentes encuentros en la Laguna Cartagena que ubica en el Barrio Maguayo de esa municipalidad.  Lo que si es cierto es que el area sobre todo la carretera estatal PR 303 se ha convertido en punto de encuentro de simpatizantes de todas partes de la isla los cuales hacen vigilias nocturnas para avistar las diversas luces raras del sector.  Lajas se ha caracterizado bien de cerca sobre el fenómeno ovnis o similares vinculaciones.



El archipiélago de Puerto Rico, en las Antillas Mayores caribeñas, es un territorio lleno de enigmas y de sorpresas que desde hace muchas décadas ha sido un punto caliente en cuanto a la actividad OVNI / extraterrestre. Y precisamente en cuanto a esta casuística siempre se ha notado una conexión del fenómeno con los cuerpos de agua en el país, especialmente con nuestro mar.





Hace un año descubrimos unas enigmáticas estructuras anómalas que yacen, en este caso, en el fondo marino al sur y este de Puerto Rico, y que se extienden en el fondo marino desde un punto al sur de la ciudad de Ponce hasta otro al sur de la isla municipio de Vieques, en el este.

Las descubrimos mientras estudiábamos el fondo marino alrededor de nuestra isla con el uso de imágenes de la NOAA derivadas de sus estudios de batimetría satelital y de sonar, etc. , y su conformación física demasiado geométrica nos hace pensar que se trata de un complejo de manu- factura artificial, y no de algo natural.
 



            La primera consiste de una enorme estructura de forma rectangular, alargada, que muestra en su extremo izquierdo lo que parece ser una entrada hacia el subsuelo marino. Tiene una forma demasiado geométrica, y es por eso que nos parece una de tipo artificial, algo construido, y no meramente una formación ‘casual’ natural. Pero hay otro detalle anómalo, partiendo desde su extremo superior izquierdo descubrimos lo que parece ser una gran carretera o túnel ¡que sube en forma vertical y conecta con la plataforma submarina al sur de la ciudad de Ponce, en el sur de Puerto Rico.



divendres, 14 d’octubre del 2016

7 productos que puedes hacer en tu casa para reemplazar a los químicos

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El uso recurrente de productos sintéticos podría tener un impacto adverso en nuestra salud debido a la cantidad de químicos que contienen.
Los productos cosméticos también han sido arrasados por el uso de productos químicos -muchos de ellos tóxicos- pero que aún así permitidos, como el armilacetato, alquifenol, quaternium, aceite mineral, paraffinum, petrolatum, etcétera.
En un estudio de Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Medicina de Granada, se comprobó que en el 90% de las biopsias realizadas a mujeres con cáncer de mama se encontraron restos de parabenos (un conservante muy utilizado en productos de cosmética e higiene). Aunque no puede establecerse una relación sobre el efecto de los parabenos con el cáncer de mama, es una coincidencia que despierta la atención.

“…productos artesanales y naturales, muchos más efectivos, sanos y sin ningún compuesto químico.”
Nuestras abuelas tenían la ropa y el cabello impecables ¿cómo hacían sin todos los productos que existen hoy? Simplemente recurriendo a la naturaleza, todo se encuentra allí. Por eso, recuperamos parte de esa sabiduría popular para la creación de estos productos artesanales y naturales, muchos más efectivos, sanos y sin ningún compuesto químico. ¡Manos a la obra!

Suavizante para ropa casero

Si quieres dejar de usar el suavizante comercial y optar por un suavizante ecológico, barato y efectivo que, además cuida tu lavadora, lo mejor es este producto que sirve tanto para usar en el lavarropas como para el lavado a mano.
Los ingredientes son muy accesibles y la preparación es muy sencilla: mezcla primero medio litro de vinagre blanco con un litro de agua. A continuación echa poco a poco dos cucharadas de bicarbonato y verás que hace espuma. Ve añadiendo luego el bicarbonato hasta que esté todo, mezcla bien los tres ingredientes. ¡Y listo! Luego se usa igual que el suavizante comercial.
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Bicarbonato de sodio, agua y vinagre blanco.

Desodorante casero

Los desodorantes y antitranspirantes tienen componentes químicos que a la larga pueden ser nocivos, por ejemplo el aluminio. Además, no permiten que los poros “respiren” ni eliminen toxinas y los aerosoles dañan la capa de ozono. Esto se puede contrarrestar con la preparación de tu propio desodorante casero, la cual también es muy sencilla: en un recipiente de boca ancha coloca ¼ taza de bicarbonato. Luego añade la misma cantidad de maicena, que te ayudará a evitar el sudor y que la piel no se irrite. Cubre bien el frasco y agita para que se mezclen. Aplica el polvo con un algodón, una brocha o los dedos directamente.
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Si quieres que sea en crema, deberás poner en el fuego la mezcla hasta que se forme una pasta. Deja que se enfríe y ya puedes usarlo con una espátula o con los dedos.

Simple solución para la caspa

El limón contiene ácidos que pueden deshacerse de los hongos que causan la caspa. Exprime un limón fresco y úsalo para dar masajes a tu cuero cabelludo. Déjalo reposar durante unos minutos y luego lava el cabello con champú, seguido de un acondicionador. Repite este remedio casero diariamente hasta que tu caspa desaparezca.
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Limón

Blanqueador dental a base de cáscara de banana y naranja

Las enzimas de la naranja y la piel del plátano eliminan las manchas de los dientes. Frota sólo el lado blanco de la parte interna de la cáscara de la naranja o la parte interna de la piel una banana (asegurándote que no haya adherencia de la fruta a la piel) contra los dientes durante unos dos minutos. A continuación, cepilla tus dientes como de costumbre. Haz esto una vez al día durante dos semanas y notarás resultados.
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Cáscara de naranja

Jugo de cebollas para las canas

Lo primero que debes hacer es pelar las cebollas que sean necesarias, esto va a depender de la longitud de tu cabello. Luego para extraer el jugo la puedes cortar a la mitad y usar un exprimidor de limones o bien podemos cortarla en trozos y licuarla. Aplica el jugo de cebolla una vez al día sobre cuero cabelludo y haz ligeramente un masaje en la zona, esto ayuda a estimular los folículos pilosos del cabello y permite la máxima absorción. Debes dejar el jugo de la cebolla durante unos 30 minutos a 1 hora sobre el cuero cabelludo para maximizar sus efectos.
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Jugo de cebolla
Para evitar el olor a cebolla durante todo el día, se puede aplicar por la noche y luego lavar el cabello antes de ir a la cama.

Desastacador de cañerías

Para desatascar la ducha o el baño, solemos recurrir a químicos cada vez más potentes, contaminantes y tóxicos, siendo que hay una forma natural y sostenible de solucionar este problema. Simplemente una mezcla de vinagre blanco, bicarbonato de sodio y agua hirviendo.
Primero vierte poco a poco media taza de bicarbonato de sodio en el desagüe. Es posible que se haga una montañita. Luego vierte media taza de vinagre (va a hacer efervescencia). Si hay mucho bicarbonato en la superficie, hazlo en dos partes para arrastrarlo todo. Espera unos 20 minutos a que la mezcla actúe. Por último, prepara unos tres litros de agua hirviendo y viértela en el lugar a desatascar. Si esto vuelve a suceder, repite el proceso nuevamente.
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Bicarbonato de sodio y vinagre blanco.

Repelente de cucarachas

Las cucarachas tienen un estomago ácido. Para erradicarlas realiza una mezcla sencilla de azúcar con bicarbonato de sodio y ubícalo en los sitios favoritos de estos insectos. No se podrán resistir al sabor dulce y lo comerán enseguida. Así, el bicarbonato hará efecto inmediato en su organismo.

“…las personas gradualmente nos hemos vuelto  más conscientes de los productos que adquirimos y queremos saber qué estamos consumiendo.”
Además de los productos de belleza e higiene personal, hay otras opciones para usos culinarios (como los dos últimos casos) que son muy necesarias y efectivas. Además no contaminan el medio ambiente ni afectan nuestra salud porque son elaboradas a partir de elementos que nos provee la naturaleza. Su sabiduría y generosidad es inmensa ya que nos brinda todo lo que necesitamos.
Luego de que la industrialización llegara a su auge hace unos años, las personas gradualmente nos hemos vuelto  más conscientes de los productos que adquirimos y queremos saber qué estamos consumiendo.  
Elaborar nuestros propios productos artesanalmente, también es otra forma de cambiar el paradigma de consumo y de “volver a lo natural”.

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